VERBATIM
(AL PIE DE LA LETRA)
Por Amanda Druckman
Sheila
Sheridan, CPM, CFM, CFMJ, actual presidenta de la International Facility
Management Association (Asociación Internacional de Administración de
Instalaciones -- IFMA, por sus siglas en inglés), está a cargo del
departamento de instalaciones y servicios de la Escuela de Gobierno
Kennedy de la Universidad de Harvard. Durante sus veinte años en Harvard,
Sheridan ha supervisado el crecimiento del campus, de dos a cuatro
edificios y con numerosas sedes satélites. Bajo su dirección, cuatro
unidades de su departamento recibieron durante los últimos cinco años el
Premio a la Excelencia otorgado por la oficina del Decano de la
Universidad.
Sheridan
es socia de la IFMA desde 1989. Una de las primeras proponentes de la
designación Administrador Certificado de Instalaciones (CFM, por sus
siglas en inglés), Sheridan también recibió en 1995 el Premio al Socio
Distinguido otorgado por la IFMA. Entre otras contribuciones a dicha
organización, Sheridan ha participado como instructora en su programa
educativo y como oradora en nombre de la asociación en numerosos
encuentros internacionales.
En
ocasión de su participación en la reciente Conferencia Educativa del
IREM celebrada en San Diego, en la que condujo el seminario
“Administración de instalaciones en el siglo XXI”, Sheridan conversó
con la redacción de la publicación Journal of Property Management®
sobre el futuro de su profesión y lo que significa trabajar en una de
las universidades más prestigiosas del mundo.
Journal
of Property Management®:
¿De qué manera ha cambiado la profesión de administración de
instalaciones durante los últimos veinte años?
Sheila
Sheridan: Hace
veinte años el ejercicio de la profesión de administración de
instalaciones consistía en la coordinación del lugar físico de trabajo
con la gente y la labor que realizaba la organización. En aquel entonces,
la administración de instalaciones integraba los principios de
administración de empresas, arquitectura y ciencias de la conducta y de
la ingeniería. Hoy en día, la administración de instalaciones es una
profesión que comprende múltiples disciplinas a fin de asegurar la
funcionabilidad del entorno laboral mediante la integración de la gente,
el lugar de trabajo, el proceso y la tecnología.
JPM: ¿Cuáles son las cuestiones principales que enfrentarán los
administradores de instalaciones en los próximos años?
Sheridan:
Las
cuestiones medioambientales y las prácticas sostenibles son temas de
creciente importancia entre los profesionales de la administración de
instalaciones. Las cuestiones de interés particular son la
infraestructura urbana, la salud, la protección del medio ambiente, el
transporte, los sistemas de comunicación, el agua y el clima –en la
medida en que éstos se relacionan con la administración de instalaciones.
JPM: ¿De qué manera afectarán estas cuestiones la forma en que
los administradores de instalaciones cumplen sus funciones?
Sheridan:
La
profesión de administración de instalaciones evoluciona constantemente y
sus límites se tornan cada vez mucho más imprecisos, debiendo los
profesionales dominar un abanico cada vez más amplio de aptitudes
básicas. Esta tendencia probablemente continúe en el futuro previsible.
Más aún, en forma creciente los profesionales de la administración de
instalaciones también deberán compartir un mayor número de
responsabilidades en sus propias empresas con los profesionales de las
relaciones humanas, la tecnología de la información y las finanzas, y se
les exigirá que colaboren en otras áreas funcionales.
JPM: ¿De qué manera contribuyen las tendencias actuales a
definir el lugar de trabajo del administrador de instalaciones?
Sheridan:
En
la actualidad, el “lugar de trabajo” se halla cada vez menos confinado
por los atributos físicos y más definido por el medio ambiente virtual y
tecnológico, y ofrece una variedad de alternativas a los trabajadores.
Esta tendencia probablemente se intensifique a medida que la tecnología
continúe su avance.
JPM: ¿Cuál es el elemento más crítico en este “lugar de
trabajo”?
Sheridan:
El
factor humano y su interacción con el entorno laboral continuarán siendo
cruciales en el lugar de trabajo. Proveer a los trabajadores de una
infraestructura que sea conducente a la productividad y de un interfaz que
acreciente la satisfacción son, y continuarán siendo, los elementos de
mayor prioridad.
JPM: ¿Hay algunos otros factores que afecten el cambiante lugar
de trabajo?
Sheridan:
El
lugar de trabajo del mañana cambiará de las “granjas de cubículos”
a un entorno personalizado y flexible. La ubicación física de una
oficina adquiere creciente importancia en la labor de atraer y retener
trabajadores, y las consideraciones sobre el costo de las instalaciones
han resultado en la revitalización de pequeños pueblos. Los
administradores de instalaciones se responsabilizan por facilitar la
interacción, no la distribución, del espacio físico. El día de trabajo
se conducirá de acuerdo con las responsabilidades, resultando en una
actividad comercial a nivel mundial las veinticuatro horas del día los
siete días de la semana.
El
lugar de trabajo del mañana se caracterizará por supercentros
comunitarios, los cuales podrían terminar por negar la necesidad de la
existencia de oficinas centrales. Estos centros incluirán espacio de
oficina, instalaciones para la atención de la salud, y opciones para las
compras, la recreación y el esparcimiento. Las oficinas centrales se
convertirán en meros espacios de aterrizaje.
JPM: ¿Qué sucede con las cuestiones de índole mundial que
enfrenta el lugar de trabajo?
Sheridan:
Las
características demográficas de los administradores de instalaciones y
de sus clientes siguen cambiando a un ritmo que se acelera aún más con
la desaparición de las líneas mundiales de demarcación. Los cambios se
producen en la edad, las expectativas, los estilos de vida, el nivel y el
campo de educación, las experiencias, el género, los tipos de trabajo,
los viajes internacionales, la creciente terciarización de los procesos
comerciales y la contratación de empleados.
JPM: ¿Qué deberán hacer los administradores de instalaciones a
fin de encarar las cuestiones de índole mundial que enfrenta el lugar de
trabajo?
Sheridan:
A
medida que el comercio se globaliza, los profesionales de la
administración de instalaciones deberán acomodar la infraestructura en
expansión, tender puentes para acortar
las crecientes distancias y facilitar el trabajo productivo que se
extiende a través de distintas localidades geográficas, abordando las
diferencias en las areas de movilidad, herramientas de comunicación,
cultura, lenguas, leyes, regulaciones, medidas, expectativas y educación.
JPM: ¿De qué manera continuará evolucionando la administración
de instalaciones como profesión?
Sheridan:
En
los próximos años, la profesión de administración de instalaciones
constituirá un microcosmos de la economía, en toda su totalidad, con
escasez de mano de obra, nuevas olas de clientes provenientes de una
diversidad de razas y cambiantes expectativas de los clientes. A fin de
mantenerse a tono con los tiempos, los administradores de instalaciones
deberán poseer una clara visión de la estrategia corporativa a largo
plazo en lugar de un enfoque a corto plazo en las tácticas. La
planificación estratégica de las instalaciones y la elaboración del
presupuesto serán más complejas y exigirán un planeamiento del entorno
a más largo plazo.
JPM: A medida que la profesión cambia, ¿qué se esperará de los
administradores de instalaciones?
Sheridan:
Se
evaluará a los administradores de instalaciones sobre la base del
rendimiento financiero, aunque sus responsabilidades también exigirán
que posean otras aptitudes menos precisas, tales como las necesarias para
la capacitación motivacional, las comunicaciones, los proyectos de
trabajo en equipo, las tareas múltiples, las relaciones públicas
internas, y la adaptabilidad y la sensibilidad a la diversidad cultural.
Asimismo, la administración de la energía y la productividad, la
seguridad, el análisis financiero, las estrategias para las negociaciones,
la gestión de servicios terciarizados y la planificación estratégica
son, entre otros, ejemplos de nuevas competencias necesarias.
JPM: ¿De qué manera la necesidad de creciente continuidad y
sostenibilidad afecta el futuro de la profesión de administración de
instalaciones?
Sheridan:
Nos
encontramos frente a un cambio de paradigma, de costos de explotación a
costo total de posesión de una propiedad durante el transcurso del ciclo
de vida. Esto maximiza el rendimiento de la inversión en las
instalaciones. En cuanto a la sostenibilidad, existe una cierta
expectativa por parte de los
trabajadores y la comunidad, y a su vez, estos grupos están dedicados a
los procesos de planificación. En 1987, la Comisión de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, la Comisión Bruntland,
definió el desarrollo sostenible como la satisfacción de las necesidades
del presente sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras para
satisfacer sus propias necesidades.
JPM: ¿De qué manera ha ayudado Harvard a fomentar la visión de
una mayor sostenibilidad?
Sheridan:
La
Universidad ha demostrado gran tino en preservar el exterior de los
edificios mientras adapta el interior a fin de promover la sostenibilidad.
A medida que construimos, debemos tener en cuenta las opciones de
sostenibilidad. La iniciativa Green Campus (Campus Verde) emprendida por
Harvard hace tres años ayuda a informar al profesorado, al personal y a
los estudiantes sobre la sostenibilidad. Winston Churchill dijo una vez:
“Formamos nuestros edificios y, de allí en adelante, ellos nos forman”.