Perspectiva general de la profesión de administración de propiedades
La administración de propiedades comprende la gestión administrativa, las operaciones, las actividades de marketing y el mantenimiento de los inmuebles a fin de lograr los objetivos de los propietarios de los bienes inmobiliarios.
La profesión de administración de propiedades experimenta un constante crecimiento debido a tres tendencias significativas:
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El
aumento simultáneo de la población y de sus necesidades de espacio ha
acrecentado el número total de todos los tipos de edificios.
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Se considera como inversión
inmobiliara a un mayor porcentaje de propiedades, y la administración de
propiedades constituye un factor primordial en la gestión del bien inmueble
como inversión.
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Es un hecho ampliamente
reconocido que los administradores de inmuebles deben contar con capacitación y
formación especiales.
La
siempre cambiante naturaleza de la industria inmobiliaria ha creado y continúa
creando variadas oportunidades de empleo y de desarrollo profesional para
quienes se interesan por mejorar en su carrera y alcanzar la excelencia en el
rendimiento y el más alto nivel de calidad en el servicio a los clientes.
Tipos
de cargos en la profesión de administración inmobiliaria
La tarea
que realizan los administradores de propiedades varía mucho, dependiendo del
puesto que poseen y de la organización o empresa en la que trabajan, así como
del tipo de propiedad que administran.
Las
tareas específicas dentro del amplio campo de administración de inmuebles
entran dentro de tres categorías:
- Administración residencial o en la sede
- Administración de propiedades
- Administración de patrimonios inmuebles
Las
siguientes son descripciones generales de los cargos disponibles en el campo de
la administración inmobiliaria. En los niveles de administrador de propiedades
y administrador de patrimonios inmuebles, muchas de las responsabilidades se
superponen. Asimismo, la designación del cargo y las obligaciones que deben
cumplir los administradores inmobiliarios variarán mucho dependiendo del tipo
de organización y la clase de propiedad que administran.
El
administrador en la sede del edificio o administrador residente. La
mayoría de estos administradores se ocupan de propiedades residenciales (apartamentos,
cooperativas, condominios y asociaciones de propietarios de casas). Si residen
en la propiedad que administran, se los denomina administradores residentes. Los
administradores que trabajan en la sede constituyen un vínculo esencial entre
los ocupantes y el administrador de la propiedad. El administrador en la sede
está a mano para vigilar las operaciones diarias de la propiedad. Se ocupa de
las operaciones técnicas, tales como los sistemas mecánicos y eléctricos, y
trata con los ocupantes actuales y los potenciales. Esta responsabilidad puede
también abarcar las entrevistas con los interesados en alquilar unidades y el
cobro de los alquileres. Los administradores que trabajan en la sede deben
contar con excelentes destrezas de comunicación y dotes para “tratar con la
gente” a fin de poder realizar una labor eficaz. Su función es clave en lo
que se refiere al mantenimiento de los registros de los ingresos y egresos de la
propiedad, a fin de que el administrador de la propiedad pueda seguir y
proyectar el rendimiento financiero de la propiedad.
El
administrador de la propiedad.Funciona
como enlace entre el propietario o agente del propietario —con frecuencia, el
administrador del patrimonio inmueble— y el personal que trabaja en la sede
del edificio. El administrador de la propiedad es primordialmente responsable
del valor tangible que representa la propiedad y se concentra en la administración
concreta de la propiedad: supervisión de las operaciones diarias que realiza el
administrador y otros miembros del personal en la sede o el trabajo que realizan
los contratistas de la empresa de administración. El administrador de la
propiedad elabora y cumple el plan de administración que ha sido aprobado por
el propietario para la gestión de la propiedad. Este plan cubre todos los
aspectos físicos de la planta, las operaciones financieras, las relaciones con
los inquilinos, la situación en el mercado y la imagen del edificio en la
comunidad. Los administradores de propiedades son directamente responsables de
mantener y acrecentar el valor de los inmuebles que administran, lo que se logra
principalmente mediante la mejora de los ingresos netos de explotación, a través
de procedimientos más eficientes de operaciones y optimización de los ingresos
por alquileres y otros rubros.
El administrador del patrimonio inmueble. El
administrador del patrimonio inmueble, que representa al propietario, se
concentra en la administración de los bienes inmuebles como un patrimonio
financiero, tomando las decisiones que sean necesarias para asegurar el
rendimiento financiero de la propiedad. El énfasis recae en la administración
de la propiedad como inversión, centrándose en actividades que acrecentarán
el valor de cada propiedad bajo su administración. Las funciones operativas
quedan en manos del administrador de la propiedad y del administrador en la sede.
El administrador del patrimonio inmueble está siempre atento a la apreciación
a largo plazo de la propiedad así como al flujo de caja o efectivo a corto
plazo. En muchos casos, este administrador fija las metas de rendimiento de la
propiedad, las cuales son luego implementadas por el administrador de la
propiedad. Aún no está claramente definido en muchas organizaciones lo que
significa la administración del patrimonio inmueble y las responsabilidades que
desempeñan estos profesionales pueden variar enormemente de una situación a
otra. En general, al realizar las funciones de administración del patrimonio
inmueble, el administrador progresa a través del ciclo de vida de la propiedad,
pudiendo involucrarse en la adquisición de la propiedad, la administración
diaria y su venta. Por ello, se requiere que estos administradores presten
cuidadosa atención a las cambiantes oportunidades del mercado, los factores
económicos que afectan el inquilinato de propiedades y las tendencias
financieras que puedan acarrear modificaciones en la estructura física o
financiera del proyecto mismo.
Tipos
de propiedades que se administran
La tarea
de los administradores inmobiliarios no sólo varía según el cargo que
ostentan, sino también según el tipo de propiedad que administran. Existe una
gran variedad de tipos de propiedades, cada una con sus propias peculiaridades y
exigencias para el administrador del inmueble. Sin embargo, todas las
propiedades, sean del tipo que sean, deben contar con los servicios de un
administrador inmobiliario, por lo menos hasta cierto grado.
- Apartamentos
- Condominios o consorcios y cooperativas
- Asociaciones y comunidades de propietarios de casas
- Viviendas unifamiliares para alquiler
- Edificios de oficinas
- Locales de negocios al por menor
- Centros comerciales de todo tamaño
- Propiedades industriales
- Viviendas municipales
- Viviendas subvencionadas por el gobierno federal
- Instalaciones o propiedades corporativas
- Instalaciones universitarias
Organizaciones
que contratan los servicios de administradores inmobiliarios
Hay
diferentes tipos de organizaciones que contratan los servicios de los
administradores inmobiliarios, entre otras, las siguientes:
Empresas
de administración de propiedades. Estas
compañías brindan servicios especializados de administración de inmuebles a
particulares o instituciones propietarias de bienes inmobiliarios, cobrando
honorarios por dichos servicios. Por esta razón, a estos administradores a
menudo se los denomina “administradores a honorario”
Empresas
inmobiliarias de servicios integrales.
Estas compañías proporcionan una gama completa de servicios
inmobiliarios, siendo la administración de propiedades uno de ellos. Sus
departamentos de administración de inmuebles funcionan de la misma manera que
los administradores que reciben honorarios.
Compañías
de desarrollo.
Los administradores inmobiliarios que forman parte del personal de las
compañías de desarrollo administran las propiedades que pertenecen a la
empresa. Estos administradores de propiedades participan en muchos aspectos del
desarrollo de la propiedad, incluidas la refacción y las actividades de marketing
de las propiedades entre los posibles inversores.
Bancos
comerciales.
Numerosos bancos han trascendido su tradicional papel como fuentes de
financiación y de hipotecas para inversiones inmobiliarias, y a menudo
participan como socios en el capital invertido en las propiedades. Estos bancos
cuentan con los servicios de administradores de propiedades y de patrimonios
inmuebles entre su personal a cargo de la gestión de las carteras de
inversiones inmobiliarias así como de las propiedades que mantienen en
fideicomiso. También se hacen cargo de la administración de propiedades que
han pasado a ser posesión de los bancos como resultado de ejecuciones de
hipotecas.
Fideicomisos
de inversiones inmobiliarias.
Los administradores inmobiliarios aplican sus conocimientos en la
administración de propiedades en beneficio de grupos de inversores que combinan
sus fondos para adquirir carteras de inversiones inmobiliarias a través de
fideicomisos de inversiones de bienes inmuebles.
Empresas.
Numerosas empresas contratan los servicios de administradores de propiedades y
administradores de patrimonios inmuebles. Estos administradores se hacen cargo
de la administración de los inmuebles que son propiedad de la empresa y en los
que ésta conduce sus actividades comerciales. Estos administradores, a veces
denominados administradores de las instalaciones, se ocupan de determinar el
mejor uso de las propiedades de la empresa y las condiciones para comprar,
vender y alquilar inmuebles que son propiedad
de la empresa o que ésta ocupa.
Organismos
gubernamentales. Los
administradores de propiedades forman parte del personal que se encarga de la
gestión de las viviendas subvencionadas por el gobierno y los programas de
desarrollo a través de las autoridades municipales, estatales y federales y de
patrocinadores sin fines de lucro.
Compañías
de seguros y fondos de pensiones.
Los administradores de propiedades y los administradores del patrimonio
inmueble participan en la administración de inversiones de bienes raíces que
pertenecen directamene a las empresas de seguros o en la administración de
carteras de propiedades de grandes inversores institucionales y de fondos de
pensiones.
Empresas
de corredores de hipotecas.
Proporcionan servicios de administración de bienes raíces en colaboración con
los prestadores financieros y también participan en actividades de marketing
de propiedades entre posibles inversores.
Aptitudes
necesarias para la administración inmobiliaria
Los
administradores inmobiliarios trabajan en estrecho contacto con los inquilinos y
los propietarios —así como con la misma propiedad—, debiendo poseer un cúmulo
de aptitudes para poder cumplir con éxito las responsabilidades inherentes a su
cargo. La diplomacia es esencial para negociar eficazmente los asuntos que
pudieran surgir entre los inquilinos y los propietarios. Los conocimientos de
publicidad y de promoción comercial son imprescindibles, como así también es
vital la familiaridad con el mercado de la propiedad que administran —y con la
competencia— a fin de maximizar las ganancias financieras que se puedan
obtener de la propiedad, garantizándose el pleno uso de todas las unidades. Una
sólida comprensión de los conceptos de economía, contabilidad, estadísticas
y cálculo de valores es esencial para la fijación de tasas realistas de
alquileres actuales y futuros, así como para asegurar la vida económica próspera
de la propiedad.
La
capacitación profesional de los administradores de propiedades es vital. Cada
propiedad posee características singulares. Asimismo, los cambios económicos,
sociales y políticos afectarán a cada propiedad de manera diferente. Un
administrador bien preparado está generalmente bien capacitado para analizar
cada uno de estos aspectos, determinar cómo afectan a la propiedad y diseñar
un programa que responda a cada uno de ellos de manera apropiada.
El
administrador inmobiliario puede adquirir muchas de las destrezas requeridas
para realizar una gestión eficaz
mediante la obtención de credenciales o diplomas profesionales. El verdadero
valor de las credenciales profesionales de los administradores de inmuebles es
la credibilidad que logran entre los propietarios que desean estar seguros de
haber seleccionado un administrador competente y con valores éticos para
manejar sus inversiones inmobiliarias. En toda su trayectoria, el IREM ha
apreciado el valor del reconocimiento profesional y otorgado sus credenciales
profesionales —la designación CPM y la certificación ARM— a aquellos
administradores que trabajan en la sede, administradores de propiedades y
administradores de patrimonios inmuebles que han logrado niveles profesionales
de excelencia a través de su capacitación, experiencia y conducta ética.